Es una ruta circular que parte y regresa a Santillana del Mar, recorriendo interesantes formaciones geológicas como pliegues y colinas además de la preciosa costa de Santillana.
La ruta señalizada, parte de la Plaza Mayor de Santillana por la calle Los Hornos, que desemboca en una carretera local a la altura del cementerio y junto a él continuamos por un camino de grava, que se torna sendero herboso para alcanzar la loma de Rubaña, donde podemos observar el pueblo de Arroyo, al que llegaremos resolviendo las bifurcaciones tal y como nos indiquen las señales del sendero. Aquí, podremos hacer un alto en una antigua fuente y lavadero, aprovechando la sombra de los árboles.
El camino nos lleva ahora hacia la costa por una senda, que, a su paso por El Portillo, nos ofrece una magnífica vista de los acantilados de la zona y del interior. Al llegar junto al mar, nos desviaremos hacia la izquierda para disfrutar del paisaje de la Ensenada de Calderón, utilizado por los romanos como puerto, y que conserva, de tiempos recientes, el sistema de poleas que permitían descender el mineral de las explotaciones mineras próximas. Seguimos el camino en dirección este junto a la línea de costa disfrutando de unas espléndidas vistas sobre el litoral.
Próximos ya al pueblo de Ubiarco, podemos optar por iniciar el regreso tomando el ramal de la derecha o continuar por la izquierda hacia la playa y ermita de Santa Justa, para completar nuestra visita de la costa de Santillana del Mar. Esta última opción, supone aproximadamente 4 kilómetros entre ida y vuelta hasta regresar al punto en que estamos.
Siguiendo por la costa, podemos acercarnos hasta la bonita cala de La Jerrona para poco después ver un espectacular anticlinal en cuyo núcleo se abre la denominada Cueva de las Palomas. A continuación alcanzaremos las casas de Tresvalle desde donde un camino nos conduce sin perdida hacia la playa de Santa Justa. En este paraje de notable interés paisajístico y geológico, se localiza la antigua ermita de Santa Justa, edificada en el núcleo vacío de otro destacado pliegue anticlinal y sobre ella el Paredón de San Telmo, también con magníficas vistas de la costa.
Aquí deberemos retroceder por este último tramo para llegar de nuevo al cruce que nos lleva hasta el pueblo de Ubiarco, donde continúa nuestro recorrido. Por el saldremos a la carretera comarcal CA-351 km 4. Ahora, para retornar hacia Santillana, deberemos caminar por el asfalto durante algo más de 500 m. Tomaremos la carretera a mano derecha y caminaremos por el margen izquierdo como es preceptivo.
El asfalto comienza a ganar altura y en una gran curva hacia la derecha, tomaremos un camino que arranca del margen izquierda, justo enfrente de una casa. Este camino por el que transitaremos, era una antigua cambera que se utilizaba para llegar hasta Santillana y que daba servicio a los diversos invernales que hay tanto en El Cuco como en la parte más alta, El Silo.
Por este camino vamos ascendiendo dejando a mano izquierda castaños, robles y demás vegetación autóctona e internándonos en un eucaliptal. Siguiendo las señales existentes que marcan el itinerario en los cruces que encontremos, llegaremos hasta el paraje cimero conocido como El Cuco, desde donde podremos contemplar un bonito paisaje de brañas con los Picos de Europa como telón de fondo.
Desde este punto, el camino comienza a perder altura y al pasar junto a los invernales de El Silo, desembocaremos en la carretera CA-351. Continuando unos 200 m. la abandonaremos por una pista situada a nuestra izquierda. Ésta se desdobla en dos ramales, ambos nos llevan al corazón de la villa de Santillana del Mar. Tomaremos el de la izquierda para finalizar este recorrido circular en la Plaza de las Arenas. Una vez bordeada la plaza, acabaremos ante la maravillosa Colegiata de Santa Juliana, sin duda magnífico colofón a este periplo por sus alrededores.